Retomando las rutinas.

Llevo un par de días comentando con unas amigas que esta vez, o creo y debo reconocer que en general, después de unas vacaciones me cuesta coger el ritmo de la rutina, y si me cuesta a mí entiendo perfectamente que también les cueste a los niños. Las vacaciones de Navidad, aunque no duran lo que las de verano, en ellas se producen acontecimientos muy especiales, están llenas de magia y de ilusión, lo cual hace que los pequeños desconecten mucho más de sus actividades rutinarias diarias, aunque se les pongan algo de tareas para esos días, pues son momentos de reuniones familiares y fiestas; fechas señaladas en las que, incluso los adultos, dejamos nuestras rutinas más cotidianas y a veces como es mi caso, hasta cambiamos de ciudad.

Para volver a conseguir la rutina en casa, los padres debemos tener paciencia y  hacer que los horarios y rutinas infantiles vuelvan cuanto antes a la normalidad, y se comprenda que los días completamente  libres para jugar y disfrutar de los regalos tuvieron su momento.

Debemos concienciarnos primero nosotros los padres, que de nuevo tendremos que sentarnos con los niños a hacer tareas, para ayudarles a centrarse, o bien revisarlas tras el periodo diario de estudio en caso de los mayores.  Retomar cuanto antes los horarios de comidas, periodos de estudio y juego que se ha llevado durante el curso también será primordial para que los niños vuelvan a centrarse.  ¿Mi caso?

Rutinas de comidas. Suerte la mía, que rápidamente, empezaron su bien ritmo de nuevo con sus comidas, merienda de frutas incluídas.  

El sueño. Estaba preocupada por el cansancio arrastrado de Claudia, que ha roto totalmente su rutina de sueño y se le refleja en el mal humor. Hoy por fin después de muchos días he conseguido que haga siesta. Me he tenido que acostar con ella hasta que se ha dormido, y me ha costado separarme ya que se me abraza en plan bufanda en mi cuello, pero soy positiva y pienso que poco a poco.

¿Vuelta al cole?  El día antes de la vuelta al cole estuve animando a Joan. Le repetía varias veces “que bien que mañana vas a ver a todos tus amigos”, “vas a poder jugar con ellos”, “les contaras lo que has hecho en las vacaciones y los regalos que tienes”

Estos primeros días de cole estoy intentando que se acuesten antes.  Seguimos el ritual habitual de rutinas con un poco más de juego para que se acuesten con una sonrisa. Procuro que cenen pronto, que el baño sea relajado, y evito juegos que impliquen actividad ni se pongan nerviosos. Cada noche les leo un cuento y charlamos un ratín tranquilitos antes de decirles “hasta mañana”

A los míos no les pasó porque se suelen despertar y levantar temprano haya cole o no, pero el primer día de cole, es normal que les cueste levantarse. Por ello tómalo con calma y hazlo con el tiempo suficiente, si van corriendo al cole comenzaran la vuelta alterados. Por ello es importante que aunque les cueste despertar, lo hagan con tiempo.

El  camino al cole lo hacemos divertido!  cada día aprovecho para continuar con los mensajes positivos,  y con canciones voy animándoles para que entren al colegio con ilusión y ganas.

A la salida del cole, les dejo un tiempo de tele y de juego. Después de este pongo a Joan un rato con sus deberes, aunque no tenga. El tiempo para esto ha de ser breve y lo voy alargando, no busco que el niño se agote ni que se queme, sino que vuelva a la rutina tranquilo, sin cansancio y sin alterarse.  Mientras, leo un cuento o cuento los números con la pequeña.

Creo que  con estas pautas cada día,  poco a poco los pequeños se irán habituando.  Es normal que estén alterados y cansados y nosotros nos pongamos nerviosos si están revoltosos, pero tengamos paciencia con ellos, sin dejar que se salgan con la suya y proporcionales tranquilidad y mensajes positivos. Y sobretodo mucho amor.

                                                                                                                                                               Amélie.

Entrevista a las autoras de este magnifico libro “Cuaderno de Miel y Pomelo” (cerca-de-ti.com) 

Escrito por Amelie

Amelie

Coautora del libro “Cuaderno de miel y pomelo” junto a su hermana y autora de la novela “Cartas olor a lavanda”. También ha colaborado en revistas literarias.

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2 Responses

  1. Sandra Degayon dice:

    Sabios consejos Amélie, seguro que serán de gran utilidad………y ánimo con las siestas de Claudia, aunque es inevitable que pronto las rechace por costumbre, espero que aún las haga por un tiempo pues si como dices la falta de siesta se traduce a mal humor en la tarde, probablemente sea porque aun necesite ese ratito de siesta para reponer energías para pasar bien la tarde.
    Espero tú próxima publicación.Un saludo.

  2. maria dice:

    Buenos consejos una vez mas Amelie. Me parecen muy realistas además. Me gusta mucho como intentas transmitirles siempre esa dosis de cuanto los quieres y que se sientan,,,, confortados rodeados de sonrisas y buen ambiente no? Me gusta

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