Niños de alta demanda.

Hoy me he dado cuenta que llevo varias semanas, o quizás hasta dos meses sin escribir nada. Nada para el blog ni nada de mi novela (que estoy deseosa de terminar de una vez ya que pienso, también por la crítica que me la está testeando que están quedando muy interesante) Mis clases de inglés, el ejercicio continuo, el curso de psicología que en breve tengo mis exámenes, sí van, ahí van, entre otras ocupaciones como la organización de la Escuela de padres del colegio de mi hijo y un sinfin de cosas más, pero…….me las veo y me las deseo últimamente para llegar a todo. No es una queja, sino una realidad.

Si bien es verdad que físicamente tampoco estoy en mi mejor momento debido a mi tendinitis supraespinoso, y que en mi pequeño cambio paulatino con mis hijos intento que cuando estoy con ellos, siguiendo la teoría del  mindlfullness,  hago eso: estar con ellos, leer con ellos, jugar con ellos, pasear con ellos, y es complicado teniendo en cuenta que la mayoría de los días mi marido se va por la mañana y vuelve por la tarde noche, poder atender a tanta infinidad de cosas más, el amoroso cuidado de mis dos hijos, las necesidades de una casa, y un trabajo a media jornada que me encanta.

Esto no es una queja, sino una realidad, o una observación. Hace unos dias una amiga me preguntó por ello, si ya no escribía, y al explicarle la situación me dijo, escribe precisamente de eso, de que no hay un “no tengo tiempo” sino que es distinta la distribución de ese tiempo.  Hace poco leí sobre los niños de alta demanda y desde luego que podría anotar que mi hija de dos años y medio es una princesa de alta demanda. ¿Qué es esto? se preguntarán muchos padres.

Los niños y niñas “de alta demanda”, son muy activos y curiosos, captan de manera rápida e intensa los estímulos que les rodean y buscan además constantemente estímulos nuevos que satisfagan su curiosidad. Son niños y niñas que se caracterizan por vivir con intensidad y pasión, no pueden dejar pasar nada de lo que ocurre a su alrededor.

Son muy demandantes y tienden a absorber mucha atención. Constantemente requieren atención.

Tienen una gran capacidad para captar estímulos. Expresan constantemente su malestar. Esto se debe a que están dotados de gran intensidad emocional y por lo tanto son muy sensibles.

De repente se ponen de mal humor, que no se les pasa a pesar de los intentos por calmarles. Son propensos a las rabietas y a tener enfados que nadie entiende, y como empiece el enfado, ay por Dios, que viene terremoto.

Alta Demanda

En cuanto a lo persistentes que son los niños de alta demanda cuando se plantean un objetivo, lo cual es una virtud. Especialmente cuando conseguirlo depende fundamentalmente del esfuerzo propio. Es importante eso sí guiar a estos niños hacia objetivos positivos y que aprendan a asimilar la frustración cuando no lo consiguen.

Todas estas características que en la infancia, pueden crear dificultades a los padres y madres, en la edad adulta se mantienen y llegan a ser adultos con cualidades positivas, son entusiastas e ingeniosos, inquietos también, pero apasionados por lo que hacen, resueltos y persistentes en su quehacer, empáticos, afectuosos y muy sociables.

¿Qué estoy aprendiendo estas semanas con mi hija que me/nos pone a veces en situaciones que al igual que son tan amorosas y sorprendentes por su inteligencia y lo graciosa que es, por otro lado son bastante comprometidas y cansadas?

He pasado como he dicho a dedicarle todo mi tiempo y atención.  Se muestra más tranquila de este modo. Soy su paciente clienta de su “peluquería” sufriendo en silencio (a veces no tan en silencio) sus peinados y tirones de pelo.

He asumido que es su temperamento y aunque pueda resultar agotador, ese temperamento le llevara a dotarse de buenas y beneficiosas cualidades de adulto. También es cierto que confío que cuando haya pasado los terribles 2/3 años se calme un poco (quizás ilusa de mí)

Me ha costado un poco discernir en que puedo complacerla y en qué no. Pero creo que lo voy haciendo. Calma, firmeza y mucho mucho cariño. Ante las rabietas, intento reconocer los signos de la aparición de la rabieta, y actuar antes de que ocurra previniendo su aparición A veces no funciona y explosiona, e intento mantener la calma, Que a veces fallo? intento perdonarme a mí misma por haber perdido el control junto a ella.

Pero respeto su forma de ser y estoy intentando ayudarle a canalizar sus emociones intentando enseñarla técnicas de relajación, hablando mucho con ella para que sepa expresar lo que siente.

Cuando el carácter del niño nos agota es aconsejable pedir ayuda a otros cuidadores, o a  familiares. Ayudará a aligerar las tensiones No pasa nada por algunos ratitos pedir ayuda aunque esto no va bien en mi caso debido a mis circunstancias de no tener familiares donde vivo y me gusta ser bastante autónoma,  pero sé que es un buen consejo.

Si tu hijo o hija está en la difícil edad de 2/3 años, es un niño de fuerte carácter y tiene alguna de estas características que detallo, refuérzale, mostrando tu alegría cuando se muestren tranquilos, sonrientes y con un ánimo dulce. Es lo que yo hago

Mil besos!

Escrito por Amelie

Amelie

Coautora del libro “Cuaderno de miel y pomelo” junto a su hermana y autora de la novela “Cartas olor a lavanda”. También ha colaborado en revistas literarias.

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3 Responses

  1. Luisa dice:

    Antes era tan sencillo como bajarse los niños a la calle y vigilarlos y llamarlos por la ventana. Mi hija también era de mucho llorar. Me agotaba eso.
    Gracias por contarnos tu experiencia y desde luego felicidades y me quito el sombrero si eres capaz de llevar tantas cosas para delante con dos hijos pequeños.

  2. soledad dice:

    Es una época mala que hay que pasar y que todos pasamos y yo aún hay momentos que también lo paso mal, aunque ya están mayorcitos siguen demandando horas de mi dia, en fin muchaaaa paciencia. Tú llevas muchas cosas hacia adelante y yo particularmente te admiro muchísimo.

  3. Sandra Degayon dice:

    Muy buen tema y muy buen artículo……está muy buen saber todo cuanto podamos sobre el porqué nuestros hijos se comportan de un modo u otro a edades en las que aun no saben gestionar sus emociones , ni expresar como se sienten y menos aun el por qué…….está muy bien que los padres que tenemos o hemos tenido hij@s así, entendamos un poquito más sobre sus emociones ……bueno y los padres que no han tenido o no tienen hijos así tambien, a lo mejor así dejan de mirar a los que sí como si nuestr@s hij@s fueran unos malcriad@s..
    Te felicito por tu publicación y por tu modo de compaginar maternidad con todo lo que te propones y espero que mejores de esa tendinitis.
    Un saludo .

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