Mamás imperfectas.

Vivimos en un mundo muy competitivo, donde se nos exige ser los mejores si queremos sobrevivir según en qué ámbitos. Nos esforzamos en ser mejores cada día en todos los aspectos: en los estudios, en el deporte sin competimos, en el trabajo, etc. Si no somos los mejores, no puedes acceder a determinado premio, determinada Universidad o determinado puesto o ascenso. Esto muchas veces, hace que se extienda a lo personal, queriendo ser la mejor en lo que más nos llena el alma y el corazón, ser los mejores padres y madres. Como madres tenemos el compromiso de criar niños seguros y felices. Cuando nos convertimos en madres queremos hacerlo perfecto, tener la comida a punto, la ropa limpia, planchada y  en su sitio. La casa en orden y con todo recogido. Una mamá que sale de punta en blanco de paseo y siempre va muy mona y con una sonrisa. Y a veces se puede y se consigue y otras no.  Yo había dos cosas que son las que más me preocupaban, aparte de la salud que no está en mi mano. . Comida y el orden en la casa. Buscaba una alimentación variada, sin grasas ni fritos, cero refrescos de gases. Buscaba recetas divertidas, platos variados, etc…..Mi realidad y la de muchas mamis que conozco. Me conformo con que mis hijos coman el plato entero o casi entero sin protestar mucho y sin que caiga mucha comida por los alrededores o sobre mí misma. . Ya no me preocupo si comen tres veces a la semana repitiendo cena, si es nutritiva, y la comen bien, y no sufro porque coman fritos, si le alterno y equilibro el resto con comida casolana.

Y una casa en orden. Sufro de ver juguetes tirados, y tannnntos juguetes. Me cuesta ver la casa desordenada ni aún cuando estoy enferma. Ya me acostumbré a ello, gracias a mi marido, que me dice que me relaje porque aún me quedan algunos años así. Y la verdad , mal de muchos consuelo de tontos, pero es cierto que cuando voy a casa de amigas y conocidas y veo que es normal, que sus casas están igual, o más desordenadas aún, y entiendo que el mundo sigue girando .

Sonrío . Sonrío porque es difícil y duro llevar a cabo tantas obligaciones y cosas en general como hacemos las mamás hoy en día (y los papás también, pero ellos por regla general, y es así, porque yo lo veo, aunque quisiéramos que fuera de otra forma, los papás pasan menos tiempo que nosotras madres en casa)

No, no soy una mamá modelo. Pero soy la mejor mamá que puedo ser para mis dos hijos, soy mamá que les quieres con el alma y el corazón. Soy la que se ha pasado cada una de las noches que han estado malitos, con fiebres, con dolores de oídos, sin faltar una sola noche, sentada a su lado de la cama o la cuna cuidándoles. La que se tira al suelo y se pone a cuatro patas para jugar con ellos, la que limpia constantemente sus peces, gorrión, tortuga, renacuajos y babosas, sólo por sus sonrisas cuando ellos les dan de comer.

La que los abraza y no me importa ni se enfada porque se les derrame lo que tienen en el vaso, porque esa mancha se limpia y ya está. Si se llenan de tierra las uñas cogiendo intentando coger lagartijas, o caracoles. Ni me importa si ella se come los macarrones con tomate con las manos, mientras se los coma, porque ver su sonrisa, y sus oyuelos llenos de tomate me hacen reir terriblemente por dentro.

No, yo no soy una madre perfecta. Yo quiero llenarme de su esencia, jugar, saltar con ellos en los charcos, correr, cantar, bailar. Y no separarme de ellos ni cuando quizás sería más fácil para mí si no me acompañasen. Muchas veces me equivoco. Pero pongo mucho empeño. Y me gusta aprender. Soy una madre que no me doy por vencida, y si no sale a la de una sale a la de tres, o a la de diez. Y si algo no va bien, busco como arreglarlo.

Soy yo, soy así. A veces me enfado, otras estoy triste, alguna vez lloro, pero la mayoría de las veces soy una mamá feliz. y la mayor parte del tiempo, del dia y de mi vida, soy una madre, una mujer terriblemente feliz. Papá tampoco es perfecto. Pero quiero a ese papá que les ama con locura, y que tanto les hace reir.Y sobretodo no quiero unos hijos perfectos, si no los que tengo , unos hijos divertidos, cariñosos, e inteligentes, que se sienten seguros al sentir en amor y cuidados de sus padres…………unos hijos felices. Y ojalá, porque es mi único fin y empeño, ojalá la vida quiera que siempre sea así.

                                Amélie

Entrevista a las autoras de este magnifico libro “Cuaderno de Miel y Pomelo” (cerca-de-ti.com) 

Escrito por Amelie

Amelie

Coautora del libro “Cuaderno de miel y pomelo” junto a su hermana y autora de la novela “Cartas olor a lavanda”. También ha colaborado en revistas literarias.

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2 Responses

  1. Pilar dice:

    uy uy, el otro dia oi a la supernanny que no habia que martirizarse con las comidas, que si por los motivos que fueran una semana tenian que comer 2 noches pizzas y dos veces comer croquetas seguidas que no nos teníamos que sentir mal, que lo importante era la suma de como se alimentaban nuestros hijos. Y que una casa con niños y bebés era imposible tenerla en orden y limpia y recogida a no ser que se tuviera una persona que fuera a casa como soporte y que nos ayudara a ello, asi que amiga Amelie, lo mas importante como dices es lo que mejor haces, jugar reir saltar y bailar, es lo que al final recordaran. y disfrutaran

  2. maria dice:

    Y no separarme de ellos ni aun cuando seria mas facil para mi si no me acompañasen.
    Muy bonito.

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