Cuando tu hijo no come.

Cualquiera sensato y con un poco de inteligencia emocional puede imaginar lo frustrante y preocupante que es para una madre que su hijo no coma.  Los pediatras  te recomiendan no dejarse llevar por ese miedo. Si su peso y su altura se sitúan dentro de los márgenes de los gráficos de crecimiento, que son muy amplios, si se muestra vivaz y activo, no hay motivo para preocuparse, aunque se salte alguna comida o no se acabe todo lo que hay en el plato: el niño irá comiendo lo  que necesita en función de su constitución y de su actividad diaria. Pero ¿y cuando no es que se salte una comida sino que efectivamente coma poco, o muy poco y mal y lo poco que come es obligado cada día?

Frente a esta situación te puedes encontrar a la madre que te dice que por qué obligas a comer al niño?? Mirándote como si estuvieras violando los derechos fundamentales de la infancia. Que si  no tiene hambre no tienes por qué obligarlo. Mientras ves otro día a sus hijos cómo comen a dos manos, y te mueres de la sorpresa de que aún siendo pequeños son capaces de comerse desde filetes a pasteles o cualquier guiso, sin problema. Qué gracia ….. O quien lo dice también mirando desde la barrera, porque sus hijos comen con los abuelos o en el comedor y no han sufrido la hora de la comida día tras día, lunes, martes, miércoles…….

Tenía una compañera de trabajo, cuando yo aún no tenía hijos que su hijo, un precioso niño de ojos enormes guapísimo, Izan, que le ocupaban casi toda la cara, que es cierto que su hijo no comía. Tenía 3 o 4 añitos, y estaba muy finito. Y todas las comidas eran una tortura, y el niño finalmente se alimentaba básicamente de leche y chocolate. Yo aún no tenía hijos, pero veía y entendía el sufrimiento y padecimiento de esa chica  cada día.

Con Joan cuando empezó con los sólidos empecé con ese problema. Me decía no quiero más, a veces incluso cuando no  había empezado. Había leído que no hay que recurrir a entretenimientos en la mesa, pero a mí nunca me importó hasta hacer allí el pino con las orejas si el resultado era que se comiese el plato, ya que Joan siempre ha estado muy delgadito (porque esa es su constitución).  Mi suegra y mis padres que veían muchas veces el día a día decían cuánto mérito tenía en mi paciencia infinita, porque al final comía. Cuando empezó a comer  con más soltura el problema era, aparte de que intentaba dejarse el plato medio siempre, era  que tardaba, muchísimo, y aquello también agotaba nuestra paciencia.  Aquello afortunadamente cambió hace sólo unos meses, y ya si un día no quiere comer mucho, lo respeto por supuesto porque sé que ya merendará, o si no quiere merendar, ya cenará más fuerte. Lo frustrante es que se niegue en cada comida.

Claudia es diferente. Cuando comía purés, también eran muchos los días que tenía que pelear con ella, terminaba el puré por el suelo, mi cabeza y la de ella. Y eso día tras día tras día hace temer la hora de la comida. Pero siempre me mantuve firme y con mucho tacto y paciencia e ingenio, al final comía cuando “rompíamos el hielo” y una vez pasada la 4ª cucharada ya era coser y cantar. Algunas veces el truco era (Claudia es una niña cariñosísima, muy mami)  ponerla con una cucharita y un platito, y ella me daba de comer a mí y yo a ella.  Aquello también ya pasó.

Yo ya no insisto ante una comida que no quieren, ni insisto para que terminen el plato ni insisto si hoy no quiere merendar, pero entiendo los malos ratos que pasan  las madres  cuyos hijos pelean las comidas caaada dia,  porque lo he vivido. Nunca me he planteado dejarlos en el comedor (bendito comedor para las familias en que ambos progenitores trabajan) aún habiendo sido lo más fácil para mí quitándome así el problema, pero nunca me ha importado esforzarme por lo que considero que es lo mejor para ellos, aun a coste de berrinches diarios,  porque aunque los menús hoy día están diseñados por médicos dietistas competentes y la calidad puede ser buenísima nunca es como la comida casolana de cada uno y no sabe igual (dicho esto por conocidos que han trabajado en distintas empresas de caterings de comedores) Y porque para mí, ese tiempo que pasan en casa, comiendo en familia, dialogando y descansando me parece muy importante. Pero esta es mi opinión, quizás hay niños a los que les haya venido bien el comedor para comer bien y de todo, aunque lo que veo alrededor me dice que luego en las meriendas y cenas siguen igual de malos comedores que antes.

Un consejo que si que daría es: No premiar la comida.  La comida es un placer y una obligación, deben comer, como deben realizar sus tareas o recoger sus juguetes.  Una vez lo hice con Joan y dos días después intentó chantajearme con los premios y la comida. Fin. En casa mando yo, no los niños. Y tampoco estoy de acuerdo con la afirmación que también he leído y que una amiga mía practicaba con su hijo de 4, 5 años de  que si dejas a los niños a su libre albedrío, acaban comiendo de forma equilibrada y sana. Posiblemente en cantidad sí, pero en variedad no. Ese niño hijo de mi amiga, gran defensora de la corriente de ahora de respetar totalmente la opinión de los hijos  (hoy un hombrecito de 11,12 años) se alimentaba de batido de vainilla, helado y hamburguesas. Y  ya os digo yo que Joan se atiborrarían de croquetas cada dia y no probaría nada de color verde o naranja….Pienso que como en otros muchos aspectos de la vida, a los niños hay que orientarles y enseñarles el camino (o los caminos) para que sí sepan decidir conforme se hagan mayores, porque debemos respetar la opinión de los hijos, pero la obligación de los padres  es educar y dirigirlos hacia lo mejor para ellos.

¿Habéis vivido algo similar? ¿Qué trucos usáis con vuestros pequeños ángeles?

 Amélie.

Entrevista a las autoras de este magnifico libro “Cuaderno de Miel y Pomelo” (cerca-de-ti.com)

Escrito por Amelie

Amelie

Coautora del libro “Cuaderno de miel y pomelo” junto a su hermana y autora de la novela “Cartas olor a lavanda”. También ha colaborado en revistas literarias.

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3 Responses

  1. M.jose dice:

    Tengo un bebe de 2 años y estoy pasando poruna situacion desesperante .Resulta que mi bebe no come nada desde q nacio.. solo teta… y ya ni eso quiere.. he consultado a muchos especialistas y al principio me dijeron que sufria de reflujo gastroesofagico porq tambien vomitaba, le di un tratamiento y mejoro lo de los vomitos… luego otra dra me dijo que el era alergico a la leche completa y harina de trigo… le mando una dieta y a tomar leche de soja… aun no ha mejorado.. ya nose que puedo hacer…. quiero que coma como un niño nomal… ya no aguanto mas esta situacion tan dificil de sobre llevar… mi problema se agraba mas cuanto lo dejo que pase hambre a ver si me pide comida y no… el puede pasar el dia entero sin comer y pareciera que nunca le da hambre… no pide nada… de hecho no come ni chucherias.. …que consejo me dais¿?

  2. Sofia dice:

    ¡¡Buenisimo!! Sobretodo porque muchas veces opinan sobre tal problema quienes no lo sufren. Con mi bebe tuve un problema de no querer comer durante 6meses, fue una tortura. Anda que no lloré …. es un tema muy interesante este que daria para debatir mucho.

  3. Sandra Degayon dice:

    Primero felicitar a Amelie por tu nueva publicación y por tu paciencia y dedicación con la alimentación de tus hijos …….yo solo quería comentar al respecto y solo desde mi experiencia personal, que a veces en el tema de la alimentación no siempre sirve la paciencia y la dedicacion al límite y algunas madres,amigas o incluso siendo de la propia familia ( madre, suegra, prima …..) pueden hacernos sentir mal por hacernos creer que no lo estamos haciendo bien o que simplemente no estamos teniendo la suficiente paciencia, pues a veces, nada sirve y ya no hablo cuando alguien que no tiene el más mínimo problema en este tema te insinua que lo más seguro es que no has insistido lo bastante y te has rendido o que no le pones el suficiente cariño…..o al contrario, que no eres lo suficientemente estricta……
    En fin , en este tema , creo que nadie tiene la solución perfecta y las mujeres deberíamos aprender a darnos consejos para ayudarnos y no para hacernos sentir peor de lo que ya nos sentimos a la vez que ellas se sienten super mamis……..por ello te felicito Amelie, por tu modo de relatarnos tus experiencias de un modo tan respetuoso, para quien le pueda servir sin pretender dar lecciones a nadie.

    Por otro lado siento mucho la situación que está viviendo M.Jose , siento no poder darte ningún consejo y espero que alguien pueda ayudarte pronto.
    Un saludo.

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