Colorea tu calendario. Gestión del tiempo

Mi principal propósito de hoy era asistir a una “Master class” sobre gestión del tiempo, pero todo se ha complicado. Ha amanecido un día gris, lluvioso, con atascos y ni un solo aparcamiento. Imposible llegar a tiempo. ¿Podía haber puesto más empeño en conseguirlo? Puede ser, pero he optado por volverme a casa e intentar asistir a la conferencia de manera online, cosa que tampoco ha sido posible. Pero todo sucede por algo.

La gestión del tiempo, la productividad, la rueda de la vida, son temas que siempre me han interesado. Ya en casa, refugiada de la lluvia y con una taza de café calentito he dado rienda suelta a mis pensamientos. Está claro que el cerebro funciona mejor con imágenes, colores y  sensaciones. ¿Por qué no crear mi propio sistema de gestión del tiempo basado en algo que resulte estimulante al cerebro? Desde hace tiempo divido mi vida en grandes parcelas e intento gestionar el tiempo dando cabida en el día a día a todas ellas, aunque no siempre me acuerdo de todas. Hoy en día mis parcelas son: mi profesión; el inglés; el deporte y la salud; el ocio; mi parea, la familia y los amigos; la fotografía. Siguiendo los consejos de los profesionales o estudiosos de la gestión del tiempo, calendarizo mi día, semana y mes según los objetivos que me haya propuesto e intentando no olvidar cada parcela. Sinceramente, me pierdo en el día a día y la mitad de las veces no planteo tareas que me lleven a mis objetivos. También ocurre que la mayoría de las semanas y meses no hay equilibrio entre las diferentes parcelas. Hay meses en el que el ocio ni aparece o que los amigos ni existen. 

Leyendo el libro “De qué hablo cuando hablo de escribir” de Haruki Murakami he encontrado una referencia a otro autor, Raymond Carver que escribe en su libro  Fires: Essays, Poems, Setories: “Cuando un amigo escritor me dijo que podía haber escrito algo mejor si hubiera dispuesto de tiempo, me dejó pasmado. Aún ahora, cuando lo recuerdo, vuelvo a quedarme estupefacto […]. Si eso que había escrito no era lo mejor que era capaz de sacar de sí mismo, ¿para qué escribía? Al fin y al cabo, lo único que podremos llevarnos a la tumba es la satisfacción de haber hecho todo lo posible, la evidencia de haber trabajado con todas nuestras fuerzas. En ese mismo instante me habría gustado decirle: – Mejor dedícate a otra cosa. Aunque te ganes bien la vida con eso, hay trabajos más fáciles y honestos. En caso contrario, exprime al máximo todas tus capacidades y tu talento. Déjate de excusas y justificaciones. No te quejes”

Te planteo mi método. Haz que tu cerebro coloree esas parcelas en las que divides tu vida. También puedes coger papel y colores, o un procesador de texto o un programa de diseño. La idea es tener claro que Deporte y salud serán naranjas, fotografía será morado…etc.

Coge un calendario y primero colorearemos los meses teniendo claro las prioridades. Seguiré depurando el método para ayudarte más en cada caso. En el mío, por ejemplo, tengo un examen en el mes de enero de inglés. Tengo claro que en lo que queda de noviembre y diciembre voy a tener que bloquear horas para dedicarme a ello. Por tanto, en mi mente al menos diciembre tiene que ser verde (inglés).

Para que sea verde (inglés) tendré que dedicar más horas a lo largo de la semana a estudiar inglés. Supongamos que estudio al menos media hora todos los días. Esto no quiere decir que el conjunto de esas horas hagan a diciembre verde. Determinados días de la semana y en conjunto del mes, tengo que dedicarle algo más. Para planificar esto divido el mes en semanas. Si te lo puedes permitir no incluyas los fines de semana, al menos en esta parcela, en la de ocio, deporte, familia, fotografía, puedes incluir todos los días.

¿Qué vemos aquí? Lunes y miércoles le voy a dedicar una media hora pero martes, jueves y viernes, voy a dedicarle el mayor tiempo posible. En mi caso, los viernes voy a clases de inglés de 3 horas, por lo que quizá miércoles y jueves pueda dedicar dos. La idea es cerrar los ojos el lunes y ver qué te espera durante la semana. Decide cómo quieres verlo, tal vez te guste más un gráfico o una imagen. Puedes imaginar el mes de diciembre como el mes de Hulk.

Claramente nuestro objetivo de diciembre es convertirlo en verde.

¿Cómo podemos no descuidar las demás parcelas? Queda claro que si dedicamos un mes a cada una, tarde o temprano la cuidaremos a fondo. Si no tenemos prioridades como un examen de inglés o un trabajo/informe que entregar podemos dar colores a la semana. Si cada semana la dedicas a una parcela o un color, conseguirás un  mes  multicolor que significará que está perfectamente aprovechado.

Te pongo otro ejemplo. ¿Qué debería o podría hacer en el mes de noviembre? En mi caso, uno de mis objetivos es actualizar mi cv con nuevos cursos, seguir trabajando en mi marca personal y seguir buscando interesantes ofertas de empleo. Por lo tanto, voy a dedicarle el mes de noviembre a esta parcela. Lo que queda del mes de noviembre será azul. A mí me vale imaginar el mes azul, pero como te he dicho puedes imaginar a un personaje, un objeto y asociarlo al mes. Tal vez un pitufo, un príncipe azul.

Puedes plantearte el calendario mes a mes o semana a semana. La idea es acabar teniendo en la mente algo así.

Desglosemos la semana de noviembre. En mi cabeza, tengo claro que la semana será azul pero además lunes y jueves serán más intensos. ¿Qué tengo que mejorar en mi parcela profesional? Mi cv, por ejemplo. Además de buscar cursos para seguir actualizándome como profesional, quiero cambiar la aburrida apariencia del mi cv y esto es tedioso. Sé que para hacer un cambio de diseño, elegir plantilla, trasladar el contenido del antiguo al nuevo voy a necesitar mucho tiempo, por lo que dedicaré uno de los días de color más intenso. Por ejemplo, el lunes y si no me ha dado tiempo seguiré el jueves. Los días menos intensos en los que puedo dedicar tal vez media hora o una hora, haré la búsqueda y lectura rutinaria en Linkedin y portales de empleo porque es una tarea que hay que realizar diariamente.

Puedes ver que aunque los meses y semanas sean de un determinado color siempre se mezclarán otros colores, otras parcelas. El objetivo de este método es que seas consciente de que en la semana y en el mes, tiene que predominar un color y así habrás cumplido tu propósito.

¿Cómo podemos colorear el día a día? Es complicado porque cada persona es un mundo que difiere en horarios, intereses, prioridades, ect. Lo importante es saber qué color tiene la semana y qué días son de ese mismo color pero más intenso.  Imaginemos una semana en la que lunes y jueves son verde intenso (inglés). Es decir, los días que voy a dedicar a hacer las tareas para la clase del viernes, el día que voy a ver un capítulo de una serie en inglés sin subtítulos, etc. El resto de días puedo dedicar media hora a repasar vocabulario o algo de gramática. Uno de esos días verdes menos intensos puedo hacerle hueco a ir al cine, que sería amarillo (ocio).

¿Qué te parece? ¿Crees que te podrás organizar mejor coloreando las semanas y meses? Si otros métodos no te han funcionado, puedes probar y me cuentas qué tal te ha ido. ¿Te gustaría que creara plantillas y calendarios para que te resultara más fácil? Espero tus comentarios. 

Escrito por mmbits

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