Colecho. Ángeles en nuestras camas.

Claudia tiene 28 meses y Joan 5 años y casi medio. Desde hace algo menos de un año en que hice el método de Stillvil “a mi manera” con Joan (nunca he sido partidaria de dejar llorar a un niño hasta que se canse) no habíamos tenido problemas de sueño. Claudia ha sido siempre una santa para dormir, tanto siesta como por la noche. Pero confieso que hemos practicado el colecho muchas veces, sobretodo con Joan.

Para mi  colechar, o compartir la cama, tiene  muchísimas ventajas. Favorece la lactancia materna por ejemplo. Como la mayoría de los bebés maman varias veces en la noche, el hecho de no tener que levantarse a la habitación de al lado a darle la teta, facilita mucho la tarea. Pero en el caso de nuestra familia lo más importante es ayudarnos a todos a descansar, los niños duermen relajados y felices en nuestra cama, junto a nosotros, y no se despiertan entre sueños llorosos.

También me parece una gran ventaja cuando uno de los niños está enfermo, tenerlo durmiendo al lado nos ayuda a tenerlos más controlados, y también a estar nosotros más relajados. Muchísimos padres, con niños que duermen en otra habitación, cuando están malitos se los suelen llevar a su propia cama. Yo misma cuando Joan o Claudia están malitos los meto  en la cama con nosotros. Yo prefiero que cada uno duerma en su cama y favorecer su independencia y autonomía, pero qué decir de esos despertares, abrir los ojos y ver la cara de mi pequeña con una gran sonrisa, poniendo su mejilla con la mía, o notar las manitas  de Joan acariciando mi cara. Muchas veces, en mitad de la noche, simplemente, me despierto, los veo dormir felices, y me vuelvo a dormir.

 Pero los hábitos de sueño de Claudia han cambiado desde estas pasadas navidades. Ya sabemos que los patrones de sueño de los bebés no son como los de los adultos. Lo normal es que se despierten varias veces cada noche, eso lo  sabemos todos los padres que cuando tienes un hijo, despídete de dormir bien  toda la noche seguida durante los primeros años. Aunque hay bebés que sí duermen del tirón desde el principio, o con pocos despertares, pero no es lo habitual. Claudia era una santa, pero ha cambiado su rutina. Ahora suele despertarse muchas noches, y algunas noches muchas veces, con el consiguiente trastorno de cansancio para nosotros (generalmente para mí) y del mismo modo que su patrón de sueño nocturno ha cambiado, también ha cambiado la forma en la que se queda dormida: Antes la dejaba en la cuna y se dormía sola y ahora me tengo que quedar con ellos los 10/15 minutos que tarda en dormir, sin hablar de que no quiere hacer siesta.  Es cierto que ellos solos van adquiriendo su forma de sueño de una forma respetada. Sin tener que forzarlos ni tener que someterlos a burradas conductistas para que “aprendan” a dormir solos a base de lloros. Yo eso nunca lo he hecho de esa forma tajante que narran algunos libros. A Joan le gusta que antes de dormir les cante bajito, después de leerles un cuento.  Y así, variaciones varias. Todo este proceso de dormir, ahora me lleva entre 15 y 20 minutos, luego salgo de la habitación y continuo con mis cosas.

¿Me contáis como hacéis vosotros para dormir a vuestros peques?  ¿Qué opináis del colecho?

 Amélie

Entrevista a las autoras de este magnifico libro “Cuaderno de Miel y Pomelo” (cerca-de-ti.com)

 

Escrito por Amelie

Amelie

Coautora del libro “Cuaderno de miel y pomelo” junto a su hermana y autora de la novela “Cartas olor a lavanda”. También ha colaborado en revistas literarias.

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6 Responses

  1. maría dice:

    los niños buscan donde están más felices y más seguros, y es con sus padres si estos son cariñosos con ellos. Haces bien en disfrutar de esos ratos con ellos en la cama, ya mismo creceran.

  2. soledad dice:

    En mi caso, los mios ya se acuestan solitos, pero con Manu, mi hijo mayor, de pequeñito me lo metía en mi cama casi todas las noches, él dormía pero los demás no, así q con mucha paciencia aprendió q en la cama de papa y mama no podía dormir. Cuando fue mas mayorcito me acostaba con él todas las noches, le cantaba, le contaba cuentos, le hacia cosquillitas hasta que se dormía. Podía pasar hasta una hora, pero fue creciendo y esas manías se le acabaron.

  3. laura dice:

    Para mi dejarlos llorar hsata que caen rendidos es una aberracion. Las madres y padres que usan esos metodos tienen un corazon a prueba de balas, aunque querran a sus hijos como todos, pero un estomago de hierro..

  4. Janine dice:

    Mi hijo tiene casi 6, duerme casi siempre conmigo. También entiende si le digo, de que hoy tiene que dormir en su cama y lo respecta sin protestar. No veo nada malo en compartir mi lecho con el. Aun es pequeño y no hay nada mas bonito que despertarme y escuchar su respiracion tranquila y ver ese rostro relajado, sumergido en el mundo de los sueños…

  5. Sandra Degayon dice:

    Querida Amelie, en este tema yo he tenido sentimientos encontrados…….tengo tres hijos Sandra de 13 años, Mario de 10 años y Sara de 3 semanitas y con Sara estoy haciendo como.con sus hermanos, le doy el pecjo a demanda y duerme conmigo entre mi pecho, ella se siente segura y protegida y nos facilita el sueño y la lactancia nocturna………conforme las tomas nocturnas vayan desapareciendo, nos iremos adaptando como lo hice con mis otros hijos; la mayor me demandaba mucho a la hora de dormir y durante la noche , pero yo preferia acompañarla en su cama porque en la mia de 1’35 era un horror ya que tanto mi marido como yo somos de constitucion grande y no podiamos ni movernos……..mi hijo , sin embargo , no nos demandaba para dormir, pero tanto a él como su hermana , les encantaba venirse a nuestra cama al despertar en la mañana y disfrutabamos todos de esos momentos……..y con la pequeña Sara haremos lo oportuno tambien.
    Un saludo. Sandra

  6. Amélie dice:

    Ante todo daros las gracias por vuestros comentarios y participación. Me motivan :).
    El problema muchas veces es que depende del carácter y la forma de dormir del niño y del tamaño de la cama el colecho puede afectar al sueño y descanso de los padres. No es igual en una cama de 1,35/1,50 dormir dos personas que 3 que en mi caso alguna noche dormimos 4…….A Claudia le gusta dormir mi mejilla con su mejilla, abrazada como si fuera una bufanda humana, y Joan a veces si tiene algun sueño movido da patadas como el fútbol o nos pega según lo uque esté soñando. Sin decir que ambos nos quitan los nórdicos porque no quieren ropa encima. Lo cierto es que el colecho refuerza el vinculo entre padres e hijos y parece que hay estudios que demuestran que quienes lo practicaron con frecuencia en sus primeros añitos de adultos tuvieron más seguridad en si mismos, mayor tolerancia al stress y de optimismo.
    Gracias y un saludo !!

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