¡Bienvenido, Lunes!

Lo confieso. Me está costando horrores retomar el blog.

La semana pasada volví al trabajo, ese que me ayuda a pagar la hipoteca o a viajar un poco más desahogadamente. El turno era quizá, el que menos me gusta. Estaba en planta a las 6:30 de la mañana para desayunar con el tiempo justo y casi sin ganas. Leer muy por encima algún titular de prensa, anotar alguna tarea en la agenda y salir corriendo.

Al llegar a casa me dormía por las esquinas. Reconozco que soy de esas personas que aunque tengan que levantarse temprano no consigue estar en la cama antes de las 12:00. Mi único deseo era comer para poder dormir una buena siesta. Al despertar se me dibujaba una sonrisa en la cara pensando que no tenía ninguna obligación en toda la tarde. Merendar tranquilamente y correr un par de kilómetros a eso de las 20:30. Para mí era la felicidad completa. Sé que si eres padre o madre me mirarías torvamente en caso de tenerme delante. Es verdad, muchos padres no se pueden plantear el hecho de pasar una tarde sin hacer nada, pero tenéis otras muchas ventajas.

Así estuve la semana entera y podría seguir, aunque a la larga me inundaría un sentimiento de culpa inasumible, o tal vez podría asumirlo, quién sabe.

¿Cómo arrancar? Todavía me falta un poco de chispa que espero recuperar. Ayer decidí preparar la casa para recibir al lunes. Sí, como lo oyes. Partiendo de la idea, un poco absurda, de que el lunes sería una visita, me dispuse a ordenarlo todo. Quizá tú le dediques un ratito el fin de semana a estos menesteres, pero no es mi caso. Guardé ropa, preparé la mesa del despacho para poderme sentar hoy sin distracciones, quité chismes de la mesa de la cocina que llevaban allí meses y hasta hice un cartel de “Bienvenido Lunes”. Reconozco que alguna cosa quedó pendiente y por supuesto hacer un cartel más en condiciones para el próximo lunes. Creo que este pequeño ritual me dio la energía suficiente para empezar bien la semana. Aunque creas que una mesa desordenada o una camisa que lleva días en una silla no te afecta, ayer puede comprobar que sí lo hace. Ver la mesa en la que desayuno sólo con una pequeña libreta y un bolígrafo me liberó de alguna manera. Quizá este ritual te ayude a ti también.

Después de esta limpieza física y mental, decidí que voy publicar dos veces en semana en el blog. Probablemente lunes y miércoles. Mi proyecto Tengo un plan está también un poco estancado, pero mañana mismo le daré un empujón. De vez en cuando me planteo si tendría que pedir colaboración a alguien para el proyecto. La idea me parece buena y quizá con más cabezas pensantes se podría convertir en algo grande.

El post “El verano en imágenes” lo publicaré el 15 de septiembre, así te puedes animar a mandarme las fotillos si no lo has hecho ya.

Ánimo con la vuelta a la rutina y prueba el truquito de preparar la casa para recibir al lunes. Te dejo dos cartelitos mejorado por si te lo quieres imprimir.

¡Bienvenido, Lunes!

Bienvenido, Lunes

Escrito por mmbits

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